domingo, 21 de noviembre de 2010

Promocionate por e-mail.

Pese al crecimiento explosivo de las redes sociales y su gran uso para interactuar en todo orden de acciones, los consumidores son más propensos a utilizar el correo electrónico para interactuar con las empresas.

Así lo indica un estudio realizado por Proclientia. Según sus resultados el 62% de los consumidores se suscribe a una lista de correo para hallar promociones, muy superior al 17% que busca en Facebook y el escaso 3% que lo hace en Twitter.

¿Los motivos? Hay cinco cualidades claves para la interacción en el marketing con esta simple herramienta: familiaridad, facilidad de gestión, privacidad, confianza, relevancia y exclusividad. Son justamente estos factores los primeros que debes cuidar en la elaboración de tus acciones de e-mail marketing:

Familiaridad
Es necesario que el e-mail no sea tecnológicamente complicado, sino que se ajuste a los conocimientos del usuario.

Facilidad de gestión
Evita el exceso de envíos, pues será contraproducente para el éxito de tu empresa.

Privacidad y confianza Asegura a tus clientes que sus datos no serán compartidos con ningún tercero. Además, debes darle facilidad para dejar de recibir correos, en el caso de que ellos quieran.

Relevancia Es vital que seas capaz de ofrecer un contenido personalizado y, además, que tus clientes puedan apreciar claramente las ventajas de estar recibiendo esos e-mails.

Exclusividad
Tus usuarios deben sentir que son los primeros en saber algo. Esto lo conseguirás enviando contenido bien segmentado y personalizado, además de ofrecer consejos, casos prácticos o informativos.
Para que tus clientes sean fieles a la marca a través de las promociones que les haces llegar a su bandeja de entrada existen otras claves básicas para toda campaña de este tipo.

Anótalas:

Aléjate del spam
No envíes correo electrónico a quien no quiere recibirlo. Cuídate mucho de que tus mensajes publicitarios no parezcan spam. Todos sabemos el aspecto que tienen los mensajes de este tipo y justo así es como NO deber ser los tuyos si deseas que sean leídos.

Formato correcto
Usa HTML, pero de forma sensata. Debes preguntar a los receptores en el momento de la suscripción si pueden (y quieren) leer mensajes en HTML y crear dos listas de envío. Tu mensaje no debe superar los 35 Kb de tamaño completo.

Cuidado con las fechas y las horas.
Evita las fechas en las que tus posibles clientes van a estar fuera de la oficina o reciban grandes cantidades de correspondencia electrónica. Para los envíos regulares, suele ser aconsejable interrumpir o reducir el servicio en los períodos de menor actividad, para así no malgastar nuestros recursos.
Si tus e-mail van dirigidos a entornos empresariales, es aconsejable que ni el fin de semana ni los lunes mandes mensajes; en cambio, los viernes suelen ser los días en los que más se lee el correo electrónico en la oficina

sábado, 20 de noviembre de 2010

Conoce a tu competencia...

El terreno de los negocios es un campo de batalla donde la competencia es el enemigo, ¿de acuerdo? Falso, pues la competencia es un aspecto fundamental de los negocios. Los verdaderos emprendedores saben que ver a los competidores sólo como “adversarios” significa tener una visión limitada y potencialmente dañina. Rompe con este esquema y pon en práctica una estrategia para establecer alianzas con tu competencia y, de esta manera, fortalecer tu empresa. ¿Difícil de lograr? Aquí algunas ideas para conseguirlo.

1. Investiga quiénes son tus competidores. Esto parece elemental, pero en la práctica muchos dueños de negocios y vendedores cometen una serie de errores.

Por ejemplo, si tienes una tienda de ventas al menudeo, lógicamente que tu competencia son otros minoristas que venden mercancía similar.
Sin embargo, eso no es todo, ya que también compites con otros actores clave:

• Los negocios que cubren las necesidades de tus clientes con artículos que tú no ofreces y que ni siquiera has pensado en integrar.
• Aquellas empresas que cuentan con una oferta novedosa y que hacen parecer obsoletos a tus productos o servicios.

Por lo tanto, identifica quiénes son “todos” tus competidores; recuerda que tienes que incluir, además de los que parecen “obvios”, a todos los que aparezcan en tu radar.

2. Averigua todo lo que puedas acerca de la competencia. Pon atención a todo lo que hace cada uno de tus competidores. Para ello, crea archivos de inteligencia individuales, en donde incluyas artículos que hablen acerca de ellos en publicaciones de negocios, diarios y revistas. También analiza sus páginas de Internet.

Para facilitar tu investigación, utiliza herramientas como las Alertas de Google, que se envían por correo electrónico cuando aparecen artículos de noticias en línea que coinciden con los temas que especifiques. O bien, si quieres ir más allá, envía a alguien de confianza a la tienda u oficina de tu competidor para que observe cómo opera.

3. Desarrolla vínculos. Una vez que hayas investigado, el siguiente paso es “acercarte”. ¿Cómo hacerlo? Para empezar, inscríbete en las asociaciones y participa en las actividades organizadas por las cámaras empresariales de la industria en donde te desenvuelves. El objetivo es conocer e interactuar con los dueños y directivos que trabajan para las compañías que constituyen tu competencia. Tip: nunca se sabe si hoy o en el futuro esas relaciones pueden ser de utilidad.

4. Prepárate para cooperar y colaborar cuando sea necesario. Si sabes o prevés que algo tendrá un fuerte impacto positivo o negativo en tu industria, es momento de buscar a tus competidores para unir fuerzas y tomar las medidas apropiadas. Por ejemplo, oponerse o apoyar cierta legislación pendiente que podría afectar a sus empresas.

Por otro lado, quizá te enfrentes a una situación en la que tus competidores pueden ser un gran apoyo. Imagina que tienes que recibir un pedido, el cual rebasa tu capacidad e infraestructura. En este caso, si tienes una excelente relación de reciprocidad, puedes subcontratar a tu competidor para que se encargue de una parte. O si el competidor sufre un percance de algún tipo que le impida atender a sus clientes, puedes entrar en acción y ayudarlo. No sólo sería un buen negocio, sino que además es lo correcto.

5. Deja que te conozcan mejor. Cuando un competidor te lleve la delantera, haz lo posible por averiguar cuál es la razón; pero no lo uses como una excusa para reconocer la derrota. Una vez que entiendas qué es aquello que el otro está haciendo para que la clientela lo prefiera, descubre qué podrías cambiar para volverte más atractivo. No se trata sólo de copiar todo lo que hagan los demás, más bien de tomar sus mejores ideas, probar su efectividad y perfeccionarlas.

6. Resiste la tentación de competir en precios. Es tentador bajar los precios para ganar más mercado. El problema es que es una estrategia que a largo plazo no funciona, pues siempre habrá un producto más barato. La solución está en agregar valor a tu oferta a través de servicio al cliente o incorporando una amplia variedad de servicios para satisfacer todo tipo de necesidades.

7. Mantente siempre alerta. La competencia justa es genial: obliga a todos a dar lo mejor. Pero no todos los participantes juegan limpio. En ocasiones, hay gente que cree que la mejor manera de construir su compañía es destruyendo a los demás o con trampas.

Cuando eso sucede, se requiere de una respuesta a la medida. Así que no pospongas una acción legal si ésta es necesaria.

Internet es el medio ideal en donde puedes encontrar a competidores que hacen trucos sucios. Participa en blogs, foros de discusión  y redes sociales para saber qué se dice de ti en línea y mantener una buena reputación

viernes, 19 de noviembre de 2010

Ray Kroc... Un hombre de Exito.

“Allí donde no hay riesgo no puede haber orgullo en el logro a realizar, y, en consecuencia, tampoco felicidad”, esta puntualización en boca de Ray Kroc, ex presidente de McDonald´s, la cadena de fast food con más establecimientos en todo el mundo, definió la labor empresarial de este hombre que falleció en 1984 a los 81 años de edad.

La historia exitosa del actual ‘imperio’ Macdonald´s comenzó en 1948 en el sur de California (EEUU), cuando los hermanos Mac y Dick McDonald abrieron su primer restaurante.

Nadie podría imaginarse en aquel momento que allí se iba a gestar el futuro de una de las compañías más importantes de restaurantes de servicio rápido del mundo. Pero se puede decir que la compañía nace del genio empresarial de Ray Kroc, un hombre de negocios de Chicago, que a los 52 años hipotecó todos sus bienes y ahorros personales para convertirse en el distribuidor oficial de una marca de máquina de leche llamada "Multimixer".

Ray Kroc viajó a California para tratar de comercializar algunas de sus máquinas. Al llegar al establecimiento de los hermanos McDonald se quedó maravillado con el éxito de las revolucionarias hamburguesas (se vendían a 15 centavos) y por la rapidez y calidad del servicio.

Poco después de analizar las perspectivas de crecimiento que representaba aquel incipiente negocio en California, Ray Kroc firmó un contrato con los hermanos McDonald para abrir el primer restaurante en la ciudad de Des Plaines, Illinois, que, a pesar de mostrar la misma filosofía de comida rápida y buen servicio, introdujo importantes cambios en la concepción de este último.

Así, conforme con el acuerdo, Kroc debía cobrar el 1,9% de los ingresos netos de cada concesión y la cuarta parte de sus ingresos pasaría a los hermanos McDonald. En abril de 1955, Ray Kroc inauguró el primer restaurante de la gran cadena mundial que hoy es McDonald´s para, 6 años después, adquirir todos los derechos del sistema al vendérselos los hermanos McDonald por 3 millones de dólares (2,3 millones de euros).

En 1967, McDonald´s decidió globalizar sus operaciones, abriendo su primer restaurante en Canadá. Así se inició un progresivo crecimiento internacional, convirtiéndose de una compañía exclusivamente norteamericana a una multilocal, con presencia en la mayoría de los países del mundo. Alentado por el éxito de la venta de sus hamburguesas en el servicio ‘drive- in’ (hoy, McAuto), se extendió por las carreteras más importantes del centro de Norteamérica.

Al cabo de cinco años, los restaurantes tenían un nivel de ventas cercano a los cincuenta millones de dólares (35 millones de euros). Pese al auge de su negocio, Kroc se sentía insatisfecho, ya que pretendía incrementar constantemente las operaciones de sus locales de ventas. Por ello, para poder aumentar el número de personas que podrían ser alimentadas al mismo tiempo, agregó al servicio exterior de los estacionamientos, servicio de mesas y barras.

Esto estimuló las ventas en los establecimientos situados en ciudades donde el número de propietarios de automóviles era relativamente bajo. Una de las claves de Kroc, casado con Joan kroc, era la limpieza en cada establecimiento: el piso debía estar siempre mas limpio y para ello debía ser lavado cada hora. Kroc realizaba frecuentes inspecciones para asegurar él mismo que sus reglas eran cumplidas fielmente.

Un día, en un local de Montana descubrió un trozo de chicle pegado en la parte interior de una mesa, se arrodilló y personalmente lo arrancó. En menos de 20 años, este negocio se convertiría en el "grande de la hamburguesa con un nivel de facturación de 12.000 millones de dólares en todo el mundo y utilidades de más de 400 millones de dólares.

“La base de la totalidad de nuestro negocio es que somos éticos, honestos y dignos de confianza. No somos promotores, somos gente de negocios con un sólido, permanente y constructivo programa que será el modelo a seguir en los próximos años, incluso mucho más de lo que se sigue hoy”, aseguraba convencido Ray Kroc.

El ex presidente de MacDonald´s abrió poco después una “Universidad de la Hamburguesa” en donde se entrenaba a los futuros propietarios de sus locales a dirigir un McDonald´s de una manera exitosa según el manual de calidad de Kroc: buen servicio, limpieza, y valor.

Él transformó ineficiencia en ventaja competitiva, reparando el eslabón flojo de la cadena de valor de manera exclusiva. Todo iba sobre ruedas, sin embargo faltaba algo fuera del logo, es decir, un personaje publicitario con el cual el público pudiera identificarse: la mascota. Así, se creó en Washington D.C. Ronald MacDonald, el payaso, la otra leyenda de la compañía que se hizo pública en 1965, momento a partir del cual se convirtió en la cara legendaria de la cadena norteamericana En el mismo año, con 710 McDonald´s en todo el territorio estadounidense, y 170 millones de dólares en ventas (158 millones de euros),
McDonald´s finalmente llegó a su apogeo. La compañía se hizo pública y pronto llegaron a cotizar en el ‘parqué’ de la Bolsa de Nueva York y Sonneborn, el experto financiero de McDonald´s, hizo un buen trabajo.

Las acciones se cotizaban a 22 dólares (18 euros) cada una, pero ya en el primer día subieron a 30 dólares (26 euros), y poco después a 49 dólares (45 euros). Kroc necesitaba urgentemente el capital para expandirse con rapidez porque el éxito de la compañía había atraído a muchos imitadores que buscaban hacer dinero con el crecimiento de la industria de la comida rápida. A principios de 1970 McDonald´s se convirtió en la cadena de comida rápida más grande de Estados Unidos.

Sus arcos dorados brotaron desde abajo de la tierra, en Sudamérica, Europa, y Asia. Aún hoy, una de las claves para el crecimiento continuo de McDonald´s es la expansión por todo el mundo, ya que opera en más de 65 países con más de 13.000 restaurantes. El ex presidente de McDonald´s siempre concibió su compañía como una franquicia y siempre se ha apoyado en ellas para expandir su negocio. En la actualidad, cerca del 70 por ciento de los restaurantes en el mundo son propiedad de ejecutivos independientes y su compromiso con ellas es fiel, permanente y ésta es su forma predominante de hacer negocios. Por ello, McDonald´s es hoy una de las compañías sobresalientes en franquicias.

Ray Kroc fue de esas personas ambiciosas y emprendedoras que, aunque no sea de forma literal, “murió trabajando”… trabajó en sus oficinas de San Diego hasta poco antes de su muerte en enero de 1984 cuando contaba con 81 años de edad