jueves, 2 de diciembre de 2010

Enamora a tu cliente.

El propósito de regalar algo a los clientes o socios de negocios –sin importar la época del año– siempre es el mismo. En pocas palabras, sirven para agradecer y mostrar a los destinatarios que verdaderamente los aprecias y valoras. Esto convierte a los obsequios en una herramienta de mercadotecnia, que puede generar resultados positivos para tu marca.

El problema es que la mayoría de las empresas utiliza este recurso, pero sin una estrategia de fondo. Así, los destinatarios ya no saben dónde colocar un calendario o una taza más en su escritorio. ¿Cómo abrirse paso entre esta infinidad de opciones? ¿Cómo diseñar un regalo memorable que te haga destacar y contribuya a fortalecer los lazos con tus compradores?

Estas cinco reglas te ayudarán a expresar algo más que afecto. Se trata de la base para fortalecer la relación con las personas más importantes de tu negocio, tus clientes.

Regla 1. Útil.
No sumes tu regalo al montón de plumas que suelen enviar las compañías y que normalmente terminan en el fondo del cajón de un escritorio. Mejor, elige obsequios que las personas de verdad utilizarán con frecuencia. Por ejemplo, si tu consumidor trabaja en un sitio con poca iluminación natural, lo más seguro es que apreciará más una linterna de buena calidad, en lugar de uno de esos típicos tapetes para mouse que repartiste el año pasado.

Para obtener mejores resultados, contacta a una firma especializada en artículos promocionales y pide asesoría. Considera que estos profesionales están familiarizados con productos novedosos, de diferentes características y precios.

Regla 2. Significativo.
Escoge un regalo que se relacione con algún aspecto de la vida del destinatario. Esta labor será más fácil si pones de tu parte y mantienes contacto estrecho con tus clientes para saber más acerca de ellos. De esta manera, si la persona es aficionada al futbol soccer, una buena opción es regalarle alguna playera, balón o souvenir de su equipo favorito. Recuerda que un obsequio personalizado es más significativo que una regla impresa con el logo de tu compañía.

Regla 3. Práctico.A todas las personas les gusta recibir obsequios que les ayuden a simplificar algún aspecto de su vida o de su traba-jo. Entonces, ¿por qué no regalar un libro o material informativo relacionado con el medio donde se desenvuelve tu cliente?
Imagina cuál sería su reacción si recibiera una publicación sobre estrategias efectivas de mercadotecnia o del tipo “hágalo usted mis-mo”, editado por una empresa especializada. Ese detalle desinteresado seguramente incrementará su aprecio por tu empresa y causará una impresión duradera.

Regla 4. Social. Los obsequios no siempre tienen que ser objetos tangibles. A veces un regalo social funciona perfecto. Por ejemplo, si a tu comprador le gusta asistir a eventos culturales, obséquiale boletos para uno próximo a realizarse. Aprovecha para invitarlo a comer antes del evento; aunque en esa cita el tema de conversación no gire en torno a los negocios, de todas maneras estarán fortaleciendo sus vínculos.

Lleva esta idea más allá e invita a su pareja o familia para convivir con ellos en un ambiente más informal. Así, matas dos pájaros de un tiro: lo agasajas con un obsequio que puede disfrutar con sus seres queridos y también abres la oportunidad para ampliar tu red de contactos.

Regla 5. Divertido. A veces funciona dar regalos que simplemente buscan que la persona pase un momento de entretenimiento. El hecho de compartir una sonrisa es una buena manera de estrechar una relación y mantenerte en la mente de la gente. Aquí el consejo es sencillo: elige con profesionalismo y, sobre todo, no temas disfrutar de un poco de diversión junto con tus clientes.

Así que antes de hacer un obsequio, no olvides que éste tiene que ser útil, significativo, práctico, social y divertido. De lo contrario, mejor piénsalo dos veces.

Diferenciate con el trato de tus clientes.

La diferenciación es una de las claves de un Marketing exitoso, y se convierte en un requisito esencial para subsistir en estos tiempos de gran competitividad.

Esta diferenciación debe crear valor para la marca, y esto se puede lograr yendo más allá de los productos, desarrollando una estrategia a largo plazo, que diferencie a la empresa de la competencia.

Otra forma relevante para la conseguir la ansiada diferenciación es apuntar hacia la optimización del trato con el cliente, con tal de fidelizar su compromiso, porque recordemos que el cliente es el elemento esencial para la venta y, por ende, el objetivo de todo marketing.

Por tal motivo, a continuación te entregaremos una serie de consejos que serán clave para conseguir diferenciar a tu negocio de la competencia mediante el buen trato de tus clientes. Toma nota:

1. Cierra la boca y sólo escucha.
Hay un viejo proverbio de ventas que dice “cuando se tienen dos orejas y una sola boca es por una razón”. Cuanto más tiempo esté hablando un cliente de lo que busca y lo que necesita, más cerca está la posibilidad de venta.

Así pues, lo principal es preguntar con inteligencia y escuchar atentamente para así descubrir lo que realmente quiere y proporcionárselo.

2. Sé activo pero sin agobiar.
Si saturamos al cliente con opciones o presión es posible que lo congelemos. Hay que ser activo en la venta pero sin arrollar, porque aunque ese sistema de venta por presión consigue éxito en el momento, también consigue que el cliente haya tenido una experiencia agobiante y no querrá volver.

Lo que nosotros queremos es que vuelva, porque es donde está la verdadera rentabilidad, no en la primera compra si no en las veces que repita.

3. Trátalos con amabilidad.
Por supuesto, el trato tiene que ser amable y siempre con una sonrisa. Parece una obviedad, pero sonreír y agradecer sinceramente tiene profundas implicaciones psicológicas que para lo que nos interesa, significan "buena sensación y ganas de volver".

4. Mantén un contacto activo después de la compra.
Es fundamental el contacto y el seguimiento, especialmente con los mejores clientes que nos hayan hecho buenas compras. No es caro enviar una nota de agradecimiento posterior y aprovechar de paso para preguntar qué tal le va con la compra, si tiene cualquier problema y si quiere dejar su opinión sobre algo.

Diferenciate en un mercado competido.

Hoy, los consumidores están expuestos a una sobreoferta de productos y servicios. Por ejemplo, gracias a Internet y a las tiendas virtuales que operan a través de la red, las personas tienen la oportunidad de adquirir cualquier cosa que buscan. Incluso tienen la ventaja de recibir el pedido hasta la comodidad de su hogar. Mientras que en el mundo real, las tiendas y proveedores de servicios difícilmente ceden un pedazo del terreno.

¿Cómo sobresalir en un mercado altamente competido? Teniendo una visión más ambiciosa. ¿Cómo convertirte en la opción #1 de tus clientes potenciales? La misión parece complicada, pero no imposible.

Para cumplir con esta meta, empieza por aprender a escuchar a la gente para luego dar una solución. Recuerda que la venta no termina cuando el comprador se retira con la mercancía en mano o cuando se completó el servicio que adquirió. Tienes que darle seguimiento a cada caso tanto para saber cuál fue la experiencia que le dejó la compra que hizo, como para enterarte si hay oportunidad de ofrecerle algo más.

Autoevalúate y responde sinceramente esta pregunta:
Una vez que cierras un trato, ¿sigues en contacto con tus clientes, ya sea por medio de llamadas, correos electrónicos o visitas?

____ Nunca
____ Casi nunca
____ A veces
____ Casi siempre
____ Siempre

Lo ideal es que tu respuesta sea la opción de “siempre”.

Esto traerá beneficios para ambas partes. Por un lado, quien te compra se dará cuenta de que no es un número más en tu meta de ventas del mes, sino que realmente te interesa darle soluciones.

Mientras que tú obtienes información valiosa por parte de tus consumidores; incluso las quejas y sugerencias que recibas te servirán para mejorar tu técnica.

No olvides que dar servicio paga, por lo que seguramente un cliente satisfecho te recomendará entre sus familiares y conocidos. Al final: esto se traducirá en más ventas para tu negocio.

Ventaja única de venta
La realidad es casi todos los productos y servicios tienen competencia o sustitutos. Por lo tanto, una manera de destacar es a través de un diferenciador, es decir, una característica o ventaja única de venta.

Por ejemplo, dar una respuesta más rápida o cobrar tus honorarios con base en el ahorro que le generes a tus clientes. Además,  hay que garantizar cada uno de los beneficios que ofreces. Así también te haces más eficiente en tu operación.

Es importante intimar con las personas para tener una relación más estrecha.

El objetivo es enterarte qué es exactamente lo que tu público busca y que el mercado no está satisfaciendo. Con la respuesta en mente, prepara y mejora tu estrategia de manera continua.

Entre más conozcas a tus clientes, más tiempo se van a quedar contigo.