lunes, 6 de febrero de 2012

Errores que matan la innovación.

Apostar por la innovación en una empresa es más que declarar intenciones futuras y va mucho más allá de decir frases que adornen las salas de reuniones. La innovación exige al empresario y la organización modificar ciertos hábitos, conductas y reglas que siempre se dieron por inmutables.

Dos aspectos en los cuales hay que trabajar para desarrollar este elemento son control y sentido común. En el primer ámbito, se requiere entregar un mayor grado de libertad a los empleados y colaboradores, reducir en parte el control de los equipos de trabajo dando margen al error y a la exploración de ideas. Por otra parte, el sentido común puede ser el peor enemigo de la innovación, que nos dirá que una estrategia o producto no es coherente o que no va a funcionar y que se debe seguir trabajando como se ha hecho hasta ahora.

Además hay algunos errores que pueden destruir todo intento innovador en nuestra empresa y que debemos eliminar si nos queremos mantener a la vanguardia. Toma nota:

Definir a los innovadores
Un error es plantear que la innovación sólo le corresponde a un equipo determinado o a una persona en particular dentro de la empresa. La innovación debe ser materia de todos los miembros de una empresa, todos tienen algo que decir y de cualquier persona puede venir una idea brillante.

Incentivar el trabajo individual
Si se potencian recompensas individuales y no de grupo, se fomenta el trabajo en solitario y se perjudica el trabajo en equipo y todo su potencial innovador. La ventaja de un grupo es la diversidad de opiniones, culturas y puntos de vista, todo ello es muy útil en el momento de innovar.

Jerarquías marcadas
Las jerarquías verticales pueden destruir una idea, aunque ésta sea muy buena. Por una parte, se implanta la noción de que toda idea y orden debe venir de los mandos superiores o de la cima de la organización, bloqueando todo margen para generar nuevos puntos de vista de cualquier otro miembro. Por otro lado, muchas veces una buena e innovadora propuesta se atasca en un nivel intermedio de la jerarquía, sin razón aparente y sin darle posibilidades de crecer.

Exceso de burocracia
Un verdadero asesino de todo instinto innovador es la burocracia. Formularios, documentos, procesos, presentaciones y trámites son verdaderamente letales para llevar a cabo una idea. Se deben disponer procesos ligeros y ágiles, hasta que se vaya ejecutar, donde son necesarios procesos de mayor rigor. Facilítales a tus colaboradores el presentar y llevar a cabo una buena idea.

Muralla de datos
Muchas veces la información y los datos nos ayudan a tomar mejores decisiones. En el ámbito de la innovación no necesariamente es así. Una idea innovadora y disruptiva, puede no tener precedentes, por lo que la información existente no siempre sirve. Además, debemos recordar que los datos muchas veces necesitan una interpretación y no son concluyentes a priori.

No tolerar el fracaso
Saber manejar el fracaso en una empresa es un incentivo a la innovación, al poder tomar el riesgo de dar respuestas alternativas a preguntas frecuentes y dando opciones diversas. También se aprende de los errores. Muchas veces, el fracaso es la semilla del éxito, al ir guiándonos por nuevos caminos. steve Jobs dijo: “Cuando innovas, corres el riesgo de equivocarte. Admítelo e innova otra vez”, esto le permitió al emprendedor crear los gadgets más innovadores del momento.

No reconocer al innovador
No son necesarias recompensas abultadas, pero no se debe dejar pasar por alto el aporte innovador de un miembro del equipo. Reconocer la propiedad y darle el liderazgo del proyecto son fundamentales y se puede complementar con beneficios como algún porcentaje de las ganancias derivadas  del proyecto. Así, fomentarás un espíritu innovador en tu negocio, que sin duda, traerá beneficios a tu empresa.

lunes, 30 de enero de 2012

Lecciones Japonesas para emprendedores.

Si hay algo que caracteriza a los japoneses es que son muy disciplinados, e incluso "Adictos al Trabajo”. Para ellos, esta actividad es el eje de todo lo que implica el éxito de una empresa; y por algo, son una de las economías más importantes del mundo.

El fundador y director de la consultoría Lajapyme, Mauricio Rodríguez, se inspiró en el modelo de trabajo japonés, el que apunta no sólo a aumentar la rentabilidad de la empresa, sino que también al desarrollos del personal y del equipo de trabajo en su conjunto, como lo señala CNN Expansión.

La metodología implementada por Rodríguez apunta a tres objetivos esenciales: identificar los mayores problemas de la empresa, proponer alternativas y dar seguimiento a la manera en que se resuelven los problemas.

Para eso, Rodríguez aplica los siguientes principios en las empresas que requieren de sus servicios:

1. Más no necesariamente es mejor. La empresa debe tener su propio ritmo de adaptación a los cambios y crecimiento. Si la empresa empieza a crecer y deseas expandirte y comprar más implementos, te aseguramos que éste no va a ser el camino a una consolidación empresarial exitosa. Necesitas contar con un plan detallado para hacer frente a esta ampliación del negocio.

2. Posponer las recompensas. Debes de tener prudencia con el manejo del dinero, una parte de las ganancias deben estar destinadas a la reinversión, mientras que otra parte debe destinarse a un fondo para contingencias.

3. El ahorro es esencial. Toda empresa debe pensar en el futuro y, para ello, la previsión del personal es fundamental. Por eso, es necesario que las empresas contemplen planes de retiro que den tranquilidad a los empleados.

4. Combate la falta de foco. Existen empresas muy disciplinadas en sus gastos y manejo de recursos pero les falta enfoque en su negocio, es aquí donde la valoración del conocimiento juega un papel importante, ya que las empresas de oriente siempre buscan asesoría de los más experimentados.

Si estás pensando en crear una Pyme, una excelente idea será que tomaras estos consejos de la experiencia japonesa: ellos han sabido crear un imperio económico a punta de sabiduría y disciplina.

fuente:soyentrepeneur

Las 10 malas prácticas de dirección.

Hay una gran gama de malos hábitos y prácticas dentro de las empresas. Muchos directivos no las consideran graves o no perciben algunos de los excesos que comenten.

La economía del conocimiento y la innovación requiere equipos cohesionados y multidisciplinarios. Por ello, se deben evitar políticas y programas de gestión de personal que hagan daño al ambiente laboral. Conoce algunas de las prácticas más habituales.
 

Apagón de Linkedln

En 2011, muchos empleadores prohibieron a sus empleados el uso de Linkedln. El apagón de esta red social puede perjudicar a la empresa, figurar en ella es una de las formas más poderosas de construir una presencia humana en la blogósfera y en internet. Además, es gratis. Muchos empresarios son temerosos, por lo que promueven el apagón de Linkedln, en vez de promover entre sus empleados la generación de credibilidad y visibilidad que consiguen lsa marcas en esa plataforma.

Comprobar el funeral 

Exigir certificados de defunción para pagar licencias por funeral de un familiar es una práctica “repugnante”. ¿Qué sería lo próximo? ¿Exigir fotos del fallecido con el empleado, un disco con la música fúnebre y la constitución de la funeraria? Todo para que se cancelen un par de días de licencia. Si no se confía en los empleados es mejor no contratarlos.

Subcontratación fuera del país

La remoción de personal para contratar en otro país fue una medida habitual en 2011, pero esta práctica puede imposibilitar a las para conocer a sus empleados.  La subcontratación de empresas de call center en la India es un buen ejemplo del tipo de operaciones de outsourcing que ocurrieron el año anterior. Pero algunos expertos opinan que no se puede entrenar a líderes a larga distancia, ni comprender la cultura o el contexto de los empleados.

Pagar por el equipo

Cobrar por  el equipo de oficina. Hay casos en que los empleados deben costear el plan de Blackberry corporativo, incluso si pueden conseguir mejores ofertas de otra compañía; jóvenes que deben pagar de su salario para  utilizar su espacio de oficina y otros que deben costear su uniforme para poder trabajar.

Robar millas de viajero

Viajar por trabajo ya representa un sacrificio para muchos empleados, sobre todo a nivel familiar. Algunos empleadores consideran apropiado quitar las millas acumuladas de viajero frecuente. Así, aprovechan el puntaje para conseguir tarifas rebajadas para otros viajes de la empresa.

Pelear por un puesto

La práctica llamada Forced Ranking instaurada y respetada hace mucho tiempo, está en decadencia. Ordenar a los empleados en un ranking es un despropósito. Sabemos que el trabajo en equipo es crucial para el éxito, sin embargo, algunos directores siguen insistiendo en matar el espíritu de equipo poniendo a sus trabajadores uno contra otro.

Reclutamiento burocrático

Algunos empleadores reclutan talento a través de un sistema para aspirantes que, en teoría, catapulta a los más capaces, los más demandados en el mercado. Sus hojas de vida son ordenadas en base a palabras claves, como cuando una persona ocupa frases como "orientado a resultados" o "líder estratégico" (esa persona es indudablemente estratégica y eficiente). Así, quien busca trabajo entra en un sistema de burocracia sin fin. Los empleadores deben entender que el contacto personal, la construcción de comunidades y el cultivo de talentos en una empresa traerá verdaderos beneficios al negocio, en vez de la burocracia en la selección.

Demasiado tarde para estar enfermo

En algunas empresas los empleados deben llamar a un call center corporativo cuando se enferman para solicitar un “cupo” de enfermedad. En ocasiones las compañías sólo otorgan cinco cupos diarios, así, la sexta persona en llamar no puede acceder al cupo y debe asistir al trabajo. ¿Si sigues enfermo y te ausentas del trabajo? Recibirás una amonestación escrita.

Exceso de normas

"Nuestro manual del empleado puede matarte si te golpea en el ángulo indicado, tiene más de 400 páginas". Un manual de empleados puede matar, incluso si no se usa para golpear. El 2012 es un desafío para los Directores de Recursos Humanos a diluir los manuales. La humanidad en el lugar de trabajo es la clave.

No conocer al líder

Aunque hay programas de televisión donde los directores ejecutivos se infiltran entre los empleados sin ser reconocidos, eso es algo que no puede suceder. No se puede imaginar un empleado de Apple sin conocer la cara de Steve Jobs. ¿Cuál es el punto del liderazgo si no se conoce al líder?

fuente:altonivel