martes, 20 de diciembre de 2011

Cómo hacer que tus empleados te amen.

Cualquiera puede ser jefe que mande, pero pocos puedes ser un buen líder que inspire. La especialista en managment Alison Green de US News apunta que aquellos jefes que logran despertar afecto entre sus subordinados, logran tener equipos, más productivos, leales y entregados.

Sin embargo, como dice el dicho “Nadie es monedita de oro para caerle bien a todos”, por lo que si eres gerente o manager tendrás que hacer un esfuerzo extra para lograr el aprecio de las personas a tu cargo.
Por su parte, el autor David Jacobson señala que lograr el aprecio de las personas que diriges se basa en dejarlos quejarse, capacitarlos, compartir los triunfos, relajar un poco las reglas (sobre todo con la Generación Y) y darles las herramientas para tener una vida sana (buena comida, seguros médicos, métodos de esparcimiento, etcétera).

En acciones más enfocadas a la gestión, Green apunta que existen 10 acciones específicas que los jefes pueden tomar para lograr que sus empleados los quieran y los apoyen incondicionalmente.

1. No seas un cretino: parece obvio, pero muchos jefes olvidan que gritar, ofender, desquitarse de los problemas con otros y regañar públicamente no son señales de una buena gestión de personal. Cuando las personas se sienten ofendidas de manera personal, evitan dar más de lo requerido para evitar exponerse. Y no hay mejor manera para perder la lealtad de tu equipo que hacerlo sentir poco valiosos.

2. Se razonable: está bien tener altas expectativas de tu equipo y tener confianza en sus capacidades especiales, pero eso no significa que puedas pedirles lo verdaderamente imposible. No puedes exigirle a tu equipo tener proyectos terminados antes de una fecha real o que trabajen más allá de las horas estipuladas por su contrato cuando se trata de tareas que pueden esperar sin problema.

3. Mantén tu palabra: haz lo que dices que vas a hacer, en el tiempo prometido ya sea con proyectos con tu equipo u otros departamentos. Se responsivo y dale una respuesta alcanzable de proyectos, y dale seguimiento a las consultas que te hagan tus subalternos.

4. Respeto: es fundamental que tu personal se sienta valorado y actúa en maneras que demuestren que te preocupas por su calidad de vida. No subestimes el impacto que tiene el asegurarse que tu buenos empleados sepan que son buenos.

5. Pide retroalimentación: pide opinión de las cosas más importantes, desde qué le pareció el evento de la semana pasada hasta sobre qué puedes hacer para mejorar su vida y hacer su trabajo más fácil. Los buenos gerentes saben que sus empleados tienen una perspectiva diferente del trabajo del día a día, por lo que deben aprovechar su conocimiento sobre las pequeñas cosas que hacen funcionar tu negocio.

6. Mantente enfocado en los resultados: no impongas reglas sólo por el hecho de tenerlas, más bien asegúrate que cada norma tiene una relación real con el trabajo del día a día. Esta bien romper las reglas de vez en cuando si tienen un impacto positivo en el largo plazo.

7. Qué necesita tu empleado: es indispensable que saber qué es lo que tus subalternos necesitan para desempeñar su labor para ayudarlos a conseguirlo. Esto puede ser desde equipo, entrenamiento, más mano de obra, asesoramiento, talleres, comentarios más específicos sobre su trabajo, etcétera.

8. No evites tomar decisiones difíciles: como jefe, tu trabajo consiste en resolver problemas, no evitarlos. Eso significa que habrá momentos donde tendrás que tener conversaciones difíciles, tomar decisiones impopulares y hacer cumplir las reglas. Irónicamente, los gerentes que evitan las confrontaciones suelen hacerlo para evitar molestar a sus empleados, pero su falta de carácter suele causar más mayores problemas.

9. Se honesto respecto a los problemas de productividad: este tipo de conversaciones no es agradable, peor es mucho peor cuando el empleado siente que no le importa lo suficiente a su jefe como para recibir retroalimentación de su labor. Debes dar este tipo de feedback incluso si consideras que este tipo de diálogo no dará resultado, ya que puede ser que estés subestimando a tu empleado o tal vez para que empiece a buscar otras opciones de trabajo. Si un gerente tiene quejas o inquietudes acerca de un empleado y el empleado no lo sabe, el problema es por lo menos tanto como con el gerente con el empleado.

10. No asumas saber todo lo que está pasando: siempre tienes que hacer preguntas para conocer realmente el estado de “salud” de tu equipo.  Pregúntales a tus subalternos cosas como qué tan satisfechos están, cómo es su trabajo, qué podría mejorar su calidad de vida, qué parte de su trabajo se les dificulta, cuáles son sus objetivos a corto, mediano y largo plazo, etcétera.  Recuerda que muchas personas temen hablar con franqueza e iniciar la conversación puede elevar su autoestima.
Respecto a medidas más específicas y de aplicación diaria Amy Mae Elliot del sitio Mashable describe que para lograr el “amor incondicional” de tu departamento debes:

*Desbloquear las redes sociales: un estudio de la Universidad de Melbourne señala que esto los hace 9% más productivos.

*Liberar las opciones de navegador: las personas gustan de elegir personalemente entre usar IExplorer, Chrome, Opera, Safari, Firefox, etcétera.

*Incluirlos en la estrategia digital de la empresa a través de las redes sociales, la página web y la nube.

fuente:altonivel

Santa Claus, un ícono de la publicidad navideña.

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Las fiestas decembrinas son una excelente época para el marketing gracias a uno de los íconos comerciales más importantes de la historia: Santa Claus. No importa como lo llamen, Papá Noel, Father Christmas, San Nicolás, etcétera, se trata de un personaje legendario que habla de la Navidad, regalos, reuniones en familia y de una manera muy sutil, de Coca Cola.

El sitio Puro Marketing apunta que el origen de esta figura es la persona que trae regalos a los “niños buenos” durante la víspera de Navidad en Occidente y la que ha hecho que la marca de refresco más famosa del mundo sea referente obligado en estas fechas.

Inspirada en la figura real de un obispo cristiano llamado Nicolás, el Santa Claus de hoy es más una fabricación de The Coca Cola Company, tanto así que su vestimenta de color verde fue transformada para homologar los motivos de la marca.

Esto sucedió en 1931 cuando Coca Cola lanzó una campaña de publicidad navideña que se centraba en un Santa Claus con los colores corporativos blanco y rojo.

Una de las primeras ilustraciones de Santa Claus que se acerca a la interpretación actual que le damos al personaje se dio en 1862 cuando el caricaturista de la Guerra Civil estadounidense Thomas Nast dibujó a un pequeño duende que apoyaba a los soldados de la Unión en Navidad.



Según el sitio Coke Lore de la firma, la compañía empezó a utilizar al personaje en la década 1920 en la publicidad de revistas como The Saturday Evening Post, Ladies Home Journal, National Geographic, The New Yorker, entre otras, y utilizaban una imagen mucho más severa de San Nicolás.

La razón de estas campañas era cambiar la idea de que Coca Cola era una bebida para clima cálido, por lo que decidieron lanzar una estrategia con el eslogan “La sed no conoce temporada”.

En 1930, el artista Fred Mizen pintó un Santa bebiendo una botella de Coca Cola en una tienda departamental, una imagen que fue reproducida en los anuncios impresos de la temporada navideña de 1930.

Tal fue su éxito, que la agencia de publicidad de Coca Cola, D'Arcy y en especial el ejecutivo Archie Lee, decidió utilizar este símbolo en 1931.

La transformación fue producto del artista sueco Habdon Sundblom, quien por encargo de la empresa cambió la imagen tradicional y más piadosa del folklor cristiano, en la del Papá Noel de nuestros días.
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El pintor tomó como modelo a un vendedor jubilado amigo suyo de nombre Lou Prentice para quitarle a San Nicolás los rasgos tipo gnomo que había ganado en las tradiciones irlandesas y bretonas. Lo hizo más alto, de rostro más grueso y bondadoso, y ojos alegres.

Sundblom se inspiró en el poema "'Twas the Night Before Christmas" de Clark Moore para crear sus escenas. Sundblom siguió haciendo retoques a su modelo durante los 33 años posteriores para luego incorporar a sus hijos y nietos en las imágenes del personaje. Al final aprovechó su parecido con Santa para convertirse en su propio modelo. El artista falleció en 1976.

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Coca Cola produjo muñecos de peluche, merchandising, juguetes, óleos y distintos anuncios con las imágenes de Sundblom que hasta la fecha son objetos de colección y forman parte del stock del Museo de la Ciencia e Industria de Chicago, del Louvre de París, del Royal Ontario Museum en Toronto, los almacenes Isetan en Tokio, las tiendas NK de Estocolmo y por supuesto el Archivo de Coca Cola.

Todos los cuadros que el artista pintó entre 1931 y 1966 fueron utilizados en todas y cada una de las campañas navideñas de Coca Cola alrededor del mundo, incluso hoy en día siguen siendo referente obligado para la industria.

Tal fue el éxito de esta campaña que hasta la fecha este Santa Claus es un ícono de la cultura occidental y de las fiestas no religiosas de la temporada.

Estos son algunos otros anuncios de Coca Cola:
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Todas las imánes son propiedad de The Coca Cola Company. 


fuente: altonivel

sábado, 17 de diciembre de 2011

Tienda Baño-Público

Los baños públicos generalmente no son del agrado de las personas pues los encuentran sucios y malolientes. Ya sea en la calle o en un centro comercial, la gente tiende a evitarlos, a menos que sea una emergencia.
Pero por qué no ofrecer un servicio de excelencia, donde además de encontrar un baño puedes comprar algunos accesorios para tu hogar o artículos de belleza, incluso obtener cupones de descuento para comprar en alguna tienda.

Ahora tú puedes ser quien le devuelva el valor a este servicio comúnmente tan rechazado por los usuarios, convirtiendo este espacio en una tienda y dándole un poco de encanto.

¿Cómo lo hacemos?

Puedes instalar una tienda de baños públicos en un centro comercial, estaciones de metro, gasolineras, entre otros, donde además de ofrecer el servicio de sanitarios y lavamanos, puedes vender productos de higiene personal, maquillaje, agua embotellada y regalos.

Para ello, tienes que alquilar un local en estos lugares e invertir un capital en la compra de todo lo que tendrá tu tienda, como artículos para baño. Sin duda, lo más importante será la higiene, la decoración y aquellos artículos que tendrás a la venta.

Por ejemplo, la entrega de cupones de descuento para comprar en las tiendas de algún centro comercial es una buena forma de estimular el uso de este innovador servicio.

Para vender en tu tienda, puedes pensar en maquillaje, cremas y perfumes. También puede ser productos para el pelo como shampoo o tintes.

No esperes más para darle rienda suelta a tu imaginación y comienza ya con un negocio que te entregará buenas ganancias.

Ejemplos de éxito

En Holanda, Bélgica y Polonia:
www.2theloo.com