martes, 3 de abril de 2012

Internet y la reputación personal.

Buscar a los candidatos en Google se ha convertido en una costumbre entre los reclutadores de personal, como también a posibles socios y colaboradores. Por lo mismo, reputación online ha cobrado cada vez mayor importancia en el mercado.

Microsoft  reveló un estudio que señala que el 56% de los adultos no es consciente del impacto que su actividad en redes sociales puede tener sobre su reputación. Es decir, no piensan en las consecuencias de sus publicaciones.

La empresa señala que es probable que las personas de mayor edad no hayan comprendido la relevancia de la web ni adaptado a la entrada de la tecnología en la vida diaria.

Más que el currículo

En la actualidad, se estima que el 78% de las empresas contratantes utiliza la web para monitorear los antecedentes de los candidatos, cuyos resultados pueden ser determinantes en el ámbito laboral.
"El currículum ofrece normalmente la primera impresión, pero Facebook puede transformar lo que es una fría búsqueda en un proceso mucho más humano, sobre todo si se tienen intereses o amigos en común.

Linkedin ofrece todavía más información profesional específica”, señala Jason Fleischer, responsable ejecutivo de recursos humanos del Abacus Group.

El método utilizado con más frecuencia es simple, realizar una búsqueda en Google y las distintas redes sociales. Lo indispensable es que se supervise cualquier actividad relacionada con el nombre, lo que se puede lograr con facilidad si se establecen notificaciones de noticias y artículos que incluyan el nombre.
Páginas personales en sitios como Facebook y Twitter son, frecuentemente, las primeras respuestas de los buscadores.

En cambio, LinkedIn la que envía el mensaje más positivo, por ser una red considerada altamente profesional. Además, siempre será bueno que nuestro nombre esté asociado a organizaciones benéficas o sin fines de lucro.

Fuera de control

Hay que ser consciente que existe una serie de aspectos que escapan a nuestro control, cualquier artículo que insinúe algo negativo de nosotros, resultará perjudicial para la reputación online. Muchos blogs y periódicos estudiantiles pueden ser poco precisos, basados en informaciones erróneas o escritos desde una perspectiva sensacionalista.

Andy Beal, coautor del libro “Radicalmente transparente: control y gestión de la reputación en internet”, recomienda ser serio al encontrar mentiras publicadas sobre nosotros. Aunque lo ideal es solicitar que se elimine el error o contexto de algunos comentarios, pocas veces se concreta la corrección.

Ante esta situación, la mejor alternativa es desplazar los resultados dañinos para el final de la lista de resultados de los buscadores.

Para ello, la estrategia consiste en generar contenidos positivos a través de artículos en distintos blogs, crear una página web de nuestra área de especialidad y perfeccionar los perfiles de las redes sociales en las que participamos.

La mayor amenaza

El mayor peligro que acecha normalmente nace de las publicaciones propias. A lo que Andy Beal indica "Poder contarle al mundo lo que hacemos en cada momento no significa que tengamos que hacerlo”.

Por lo mismo, se aconseja separar el perfil profesional del personal, principalmente, mediante ajustes de privacidad en las redes sociales. Antes de postear o compartir alguna información o imagen, es mejor pensarlo con cautela para no perjudicar nuestra reputación.

Otro consejo es que usuarios busquen sus propios nombres en distintos buscadores, para que evalúen los contenidos asociados a él.

Aunque se debe ser prudente en la publicación de ciertos contenidos, también se debe aplicar el sentido común y no restringir situaciones distendidas. Por ejemplo, una foto bebiendo una cerveza en un evento familiar, demostrará parte de su personalidad y relajo.

fuente:Altonivel

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